El Arte de Sanar a través del Running

La energía ni se crea ni se destruye sino que se Transforma.
Las terapias orientales.
Las terapias orientales entienden la enfermedad como un desequilibrio del ser. 
Los tres niveles de nuestra existencia – Pensamiento, Sentimiento y Acción- dejan de actuar al unísono y el cuerpo chirría; porque el sonido de la salud es el silencio.
El Qi Gong, la Acupuntura, la Moxibustión, incluso la Respiración, son los medios que en Oriente tratan de devolver ese equilibrio al Hombre moviendo la energía por los Canales Energéticos del cuerpo humano.
El movimiento “intencionado” provoca el cambio y éste la transformación interior.
Occidente: la somatización de los estados emocionales
La medicina Occidental es más curativa que preventiva. Una vez se ha desarrollado la enfermedad, cura su manifestación externa.
Pero, ¿qué pasa con la causa? 
Si no se elimina aquello que provocó el ruido, el cuerpo volverá a sacar su orquesta.

El estrés, la ansiedad, la tristeza, la depresión, la rabia, la ira y muchos otros estados emocionales son el desencadenante del desequilibrio interno que acaba haciéndonos enfermar. 
El cuerpo grita:  “socorro, ayúdame, ordéname y devuélveme la paz.”
Un cáncer, por ejemplo, es esencialmente una enfermedad de división celular incontrolada. Un desequilibrio.
Nuestras opciones diarias están en conflicto constante entre lo que deseamos hacer, lo que pensamos que debemos hacer y cómo, finalmente, actuamos.  
Es terrible, pero vivimos por ello, en un estado inconsciente, a veces, de ansiedad.
No somos soberanos de nuestras decisiones; no somos libres. 
Cito nuevamente a mi querido Thoreau “casi todas las personas viven la vida en una silenciosa desesperación.” (Walden).
El Método Walden entrena el Running como un arte de sanar.
Nos lanzamos al asfalto cargados de emociones con la intención de trotar hasta triturarlas con la fatiga.
Movemos rabia, pisamos tristeza, doblegamos resistencia, asfixiamos dolor, pateamos depresión y, expulsamos estrés.  La cascada de drogas hormonales fabricadas por el movimiento mitiga nuestra desesperación, provisionalmente.
Este estado de nirvana post carrera se desarrolla sin nuestra voluntad; el cuerpo solito sin intervención de la mente nos calma. 
Por eso crea adicción. El hombre busca el consuelo, una y otra vez.
¿Cómo transformar ese efecto en algo duradero?
Transformando el Running en una carrera intencionada.
El movimiento “intencionado” provoca el cambio y éste la transformación interior.
El consuelo pasará de ser un baño caliente de un día de tormenta a una recarga de resiliencia para el resto de nuestra vida.
Para ello mezclamos Oriente y Occidente en nuestra carrera implicando a la mente en el proceso porque el Running es la procesadora reina de la Energía.
La fórmula:  Movimiento+Energía+Intención= Arte de Sanar
No decepcionaros los que disfrutáis trotando con su música o dispersando la mente; la distracción en la carrera también tiene beneficios, pero no el de sanar.
La mente, en nuestro caso, supervisa el trote estando presente en todo momento. Es el director de orquesta que suavemente sincroniza a los músicos para extraerles la más bonita melodía.
La Respiración es la onda que  armoniza todos los instrumentos dando paso ahora a unos y callando a otros.
Así trotamos anoche con los Walden Runners de los martes:  
15 minutos intencionando la respiración, cada uno eligió el tipo de lluvia o fuego que recibiría al inhalar; cada 5 minutos parábamos el baño para observar su efecto. 
10 series de 1+1, alternando la fusión primero de la cadencia de la respiración con los pasos y luego con los codos.
Terminamos disfrutando en movimiento libre de nuestro estado nuevo de relajación.
Comparto los comentarios de Lourdes:
“Qué experiencia hoy, combinar movimiento, energía e intención!!…. Llegaba sin energía para correr y convencida  que no iba a llegar a Puerto y la aplicación de la técnica me ha capacitado para volar y disfrutar sin límites ;-9 hubiera seguido corriendo…” 
La fusión  de los tres niveles  nos llevó a la “Zona”.
La paz o el equilibrio.
Por eso, Runfulness  es más que Running, otro arte de sanar.

Pilar Amián
Creadora del Walden Runfulness
​Método Walden para el Running

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