El sabor del Waldenrun

Nuestro WaldenRun ya tiene un sitio en la web!!!!!!!!!!
Puedes seguirnos a través de www.metodowalden.com o a través de nuestros grupos o talleres presenciales:
Próximo taller el día 9 de septiembre a las 9:30 en Majadahonda.

Mi alimento, dicen los orientales, que tiene dos partes, el material y la inmaterial.
            La parte que verdaderamente me nutre y me incita a seguir comiendo, no es la material (la estructura) sino la última, el sabor.
            Los ancianitos que pierden la capacidad de saborear, dejan de tener interés por la comida y se apagan.
            El running tiene también sus dos partes, la material (hacer deporte) y la inmaterial (el sabor).

            Querer hacer deporte no es motivación suficiente para persistir en el running.
            Si no aprendo a saborearlo, me pasará como a los ancianitos, abandonaré.

Lo mismo ocurre para estudiar, no basta con querer aprenderse un tema porque sí.
            Debe haber un fin superior, un sabor: – ser médico y curar a la gente, – ser economista y montar una empresa, – aprender algo que me ayude  a ganarme la vida.  Sólo esa meta nos inyecta la energía necesaria para resistirnos a las tentaciones que nos tratan de alejar de la mesa de estudio.

            El WaldenRun trata de que comprendáis que en el running ocurre lo mismo. El sentido de la razón o el sentido del deber no son suficientes para conseguir que me ponga las zapatillas. Me pueden decir los médicos o mi conciencia que debo moverme, pero…. No basta.
            Mi objetivo es que volquéis el sentido común que aplicáis a vuestra vida en el running y viceversa, así conseguiréis auténticos resultados o “tu misión en la tierra”. Una de mis pocas certezas es que todos tenemos una.
            Vuelvo a citar a Paolo Coelho “Seas quien seas, hagas lo que hagas, cuando deseas firmemente una cosa es porque este deseo nació en el alma del universo. Es tu misión en la tierra».

CONSTRUYE TU MOTIVACIÓN

Busca que el running te nutra y verás como a través del movimiento, te alimentarás de otra forma.

El WaldenRun quiere ser algo más que una forma de hacer deporte. Quiere ser una filosofía que te enseñe página a página a motivarte, a ilusionarte y a potenciar, a través de sus “pensamientos” tanto tu resultado como tu esfuerzo. Quiere enseñarte a buscarle el sabor.
  “Hoy salgo a correr para….»  transformar mi vida, reestructurar mi escala de valores, aprender a ver más allá de mi (ego), practicar la Meditación y buscar dentro de mí el sentido de la vida,  limpiar mi mente de telarañas para poder encontrar soluciones.
 Elige un fin cualquiera, éstos o los tuyos, y súmalo al de ‘quemar calorías’  y así no lo abandonarás nunca.
 Tus pequeños logros día a día serán irreversibles.
Las calorías vuelven una vez tras otra, los cambios de tu cerebro se consolidan para siempre.
 Serán tus estratos o tus rutas neuronales nuevas.
 Notaras, igual que al estudiar,  que cada día ha cambiado algo dentro de ti y esa meta será mucho más disuasoria que la de mejorar tu cuerpo.
 Esa meta, va más allá de tu ego, se proyecta en tu familia, en tus amigos, en tu trabajo, en tus intereses.
 Tu entorno se beneficia de ello y por eso correr se convierte en algo más que un hecho hedonista (que también es lícito pero no suficiente).

MI EXPERIENCIA
 Recuerdo (ahora con nostalgia) aquella época de mi vida en que mis hijos eran pequeños o adolescentes, trabajaba (y trabajo) hasta las mil, tenía que ir al super, organizar la casa…, el padre de mis hijos vivía en el extranjero, en fin creo que no es necesario recordaros a vosotros, madres y padres, la vorágine de vida que supone eso.
 Dentro de esa ristra de obligaciones trataba siempre de sacar un hueco para correr y mi madre cuando me llamaba por teléfono y oía de la boca de mis hijos que me había “escapado” al Monte del Pilar, se llevaba las manos a la cabeza.
– ¿Pero hija, no puedes renunciar al running con todo lo que tienes en casa?
– Mamá, contestaba siempre, sólo porque corro puedo ocuparme de todo lo que tengo en casa.
Y pensaba, sin decírselo,  “allí medito, allí rezo, allí descubro lo que es el amor y la paz y allí se enciende la llama que pone en mi cara la sonrisa necesaria para luchar, sin quejarme.”

 Santa Teresa decía: “El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz.”
 Pues mi WaldenRun es mi “momento de silencio” que da aquellos frutos y con ese alimento pude acercarme a mis hijos, a mi casa y a mi “vorágine” con una entrega y amor mayor que la que les hubiera dado de otro modo suprimiendo ese momento.
Les habría dado más cantidad de tiempo quizás, pero menos calidad.

 Esa debe ser la diapositiva que proyecte vuestro cerebro mientras os ponéis las zapatillas. » hoy voy a practicar meditación… Hoy voy a conseguir escanear mi cuerpo mientras respiro, hoy voy a imaginar un haz de luz intensa que desciende de sobre mi cabeza desde el cielo entra en mi cuerpo y me llena de conocimientos o Energía,  hoy esa luz me va a dar paz.. «

 UNA FILOSOFÍA DE VIDA
Por eso el WaldenRun va más allá de la técnica de carrera (que la trabaja) y más allá de la respiración eficiente. Suma a todo lo que os enseñan sobre correr:
–  la exaltación de la armonía en el movimiento.
– la construcción de una realidad inspiradora, así como multiplicadora de la energía (con las visualizaciones).
– Y la meditación.

Estas tres disciplinas transforman nuestro running en una filosofía de vida que puedes seguir a través de nuestra página:

 www.metodowalden.com
Iremos poniendo en ella artículos y pensamientos que os inspiren para seguir viviendo “corriendo”.

PRÓXIMO TALLER EL 9 DE SEPTIEMBRE.
Reserva tu plaza a través de la página web o mandando nivel y contacto a pamian@metodowalden.com

Pilar Amián
Lead Trainer del Método Walden

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