Mi batalla neuronal contra el Coronavirus

Imagen

Mi cuerpo venció al Coronavirus con la fiebre, pero sospecho que mi mente no va a ser tan fuerte en estos días de reclusión.
La luz que se filtra por las persianas de mi habitación elimina los restos de melatonina que quedan y abro los ojos. Es curioso, por primera vez en mi vida echo de menos el despertador; ahora comprendo que su papel no era el de crispar mis nervios, sino recordarme que amanecía un día repleto de posibilidades de “Hacer”.
Me arrastro al cuarto de baño, me miro en el espejo y me vuelvo a sentar.
Mi día será el que mis pensamientos quieran “neuro-estimular”.
Cada mañana me planteo estas dos opciones:

  • Dejarme arrastrar por la situación, ir como un zombi de noticia en noticia y que el coronavirus se apodere de mi.
  • Tomar el mando y dirigir yo mi situación, mi “Ahora”.

“Siempre he odiado que las olas marquen mi rumbo, me encanta coger los remos o desplegar las velas para demostrarme que el destino está sólo nuestras manos. La fórmula es agarrar el timón.”
Me digo: – “Pilar, para de pensar.” Me aclaro los ojos y hago un recuento del material que necesito recopilar:
            Glucosa, paz, dopamina, endorfinas, motivación e imaginación.
STEPS:

  1. Desayuno estimulante: Frutos del bosque, nueces, avena, cacao, lino, pipas de calabaza y un revuelto de huevos con salsa de tomate.
  2. Momento de paz: Desayuno mirando el cielo desde mi ventana viendo las nubes pasar o la lluvia sin parar.
  3. Dopamina: Odio corretear por la casa, sólo de pensarlo me da una pereza terrible, por eso “no lo pienso” sino que sitúo en mi mente la imagen de satisfacción del día anterior después de terminar. Sin dopamina viene no la depresión mental e inmunológica.
  4. Endorfinas: Es la droga contra el dolor, puro opio. Ya tengo otro motivo para “corretear”.
  5. Motivación: Siempre quise tener más tiempo para repasar mis apuntes de Medicina Tradicional China, escribir mi libro del Método Walden, investigar más neurociencia o leer.

         ¡¡El Coronavirus me lo ha tirado a la cara, voy a aprovecharlo!!
          De repente, me falta tiempo, pero lo mejor es que termino el día satisfecha. Voy más lenta               porque   pierdo mucho el tiempo, pero… LO HAGO, que es lo importante.
     6. Visualización:  No puedo imaginar el futuro o lo veo bastante negro. He decidido usar al Método Walden para construir una visualización Runfulness de esperanza y recarga constructiva que expulse de mi cerebro los pensamientos pesimistas. Me observo sonriendo y la proyecto mientras “correteo”. El objetivo es entrenar la atención y las neuronas motoras mientras genero un mar de paz interior. 

De esta manera mi mente está venciendo al porque mis neuronas se inclinan cada vez más, ya casi sin dudar, hacia la opción Timón.


Coged vuestro timón, pero sed un buen capitán y planificar una estrategia adecuada, cargando el barco de mil estímulos físicos y mentales porque, somos débiles y sin ellos la batalla está perdida.

Porque Mente y Cuerpo, cogidos de la mano y ayudados por la Imaginación son una bomba de sabiduría. 😉

Deja una respuesta