Napoleón: El Poder de la Respiración

Sábado,  9 de la mañana,  estoy preparada para mi tirada larga, me despierto consciente de tener controlados todos los factores que me pueden tumbar: – alimentación, entrenamiento y técnica de carrera.
Programo mi Garmin y comienzo a trotar. 
– Mi mente vaga de un tema a otro: repasa los quehaceres de la jornada, de la semana y del mes; repara en aquello que puede estropearse y revisa lo que debió haber hecho de otra manera. Miro los kilómetros, apenas llevo 3 y me estoy sintiendo cansada. Imposible, estoy en forma, mi cadencia es perfecta y llevo la postura del árbol.
– Sigo avanzando, mis amigos, conocidos y compañeros bailan en mi mente, las conversaciones habidas y por haber no dejan de hacer ruido. Mis miedos e incertidumbres me acechan y me canso.

¿Qué estoy haciendo mal?  
He olvidado que un Runner debe ser además de un Doer, el mejor estratega. Debe vigilar todos sus flancos, si pone todas sus fuerzas en el frente los enemigos le atacarán por los costados.

Napoleón.
Un buen general no olvida ningún detalle. Un buen general, como Napoleón, sabe jalear a sus tropas y distraerlas de la desesperación para que no se rindan jamás. Un buen general sabe sacar lo mejor de cada uno. Un buen general consigue que lo demos todo.

Nuestro general es la Respiración.
Ella se ocupa de la mente y del alma, mientras el cuerpo avanza, como un panzer, sin asaltos por sorpresa, seguro de donde está su destino y con la absoluta confianza de que lo alcanzará.

Una buena Respiración se ocupa:
a) De la mente: bloquea los pensamientos; 
b) Del alma: la adecuada oxigenación favorece la producción de endorfinas y serotonina.  
c) Del cuerpo: Procura un aporte constante de gasolina en la dosis adecuada a cada esfuerzo.

Este General decide cómo aspirar, cuánto aire coger y cuál es el momento adecuado para soltar el aire.
Trotar realizando ese proceso exige tan alto estado de concentración, que impide la entrada del más nimio pensamiento. 
Bloquea los asaltos.
La energía se dosifica y canaliza única y exclusivamente hacia el movimiento.
La batalla está ganada. 

Ahora ya sabéis qué quiere decir que el Running es 70 por ciento mente y el resto trabajo físico
En realidad, no es mente, es Napoleón, es Respiración

Corre siempre en dos Fases:
Debemos memorizar esta dualidad:
1º.- La Inspiración: Momento de la Contracción (el Yin)
Napoleón concentra a sus tropas, las arenga.
La mente  se olvida de que estamos trotando y pone su intención en aspirar el aire llevándolo al ombligo.  Empezamos a sentir la Fuerza. 
Es el momento en que los ingenieros de la NASA están preparando la nave, revisando los detalles, antes del lanzamiento. 
Calibramos la cantidad, la cadencia y el tempo: Abrimos la boca como para bostezar  y aspiramos en tres golpes intermitentes de modo que el aire empuja la campanilla hacia dentro golpeando la garganta con tres portazos.
Apilo
2º.- La Exhalación: Momento de la Expansión. 
Napoleón lanza las tropas al ataque.
La mente pone su intención, ahora sí, en el movimiento.  Nos dejamos llevar por la Fuerza
Es el momento en que la nave sale disparada al espacio.
Modulamos la salida del aire por la boca: Cerramos un poco los labios como si estuviéramos fumando y lo expulsamos en tres golpes intermitentes. 
Actúo

Chicos, jamás utilizamos a nuestro General, dejamos que las tropas se organicen solas. Cada día que salgo a trotar con mis chicos, observo como unos van corriendo en trance y otros protestan:
-“Es que hoy estoy cansado, es que las series no me gustan, es que he tenido un día duro….”
Y siempre les hago la misma pregunta:
-“A que no has estado centrada en la Respiración? ¿A que estabas pensando en tus cosas?

Vamos a repetir lo mismo pero con el General al frente………
Salvo que prefiráis seguir dejando que os asalten por la espalda.

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