¿Rana o WaldenRunner?

La Rana que inspiró hasta reventar.
“Una rana que se encontraba en una charca vio un día acercarse a un buey a beber un poco de agua, y le llamó la atención el gran tamaño del animal. La ranita era muy pequeña y al ver al corpulento buey se llenó de envidia y decidió hincharse hasta igualarlo en tamaño. Empezó a inspirar y a inspirar mientras su pecho crecía y crecía tanto, que reventó.”
Anoche leía las conversaciones entre dos premios Nobeles de la Paz Tenzin Gyatso,  (14th Dalai Lama), y el Arzobispo sudafricano Desmond Tutu en “The Book of Joy”. 
El Dalai Lama contaba el cuento de la rana y el arzobispo citaba a San Agustín:
“La soberbia no es grandeza, sino hinchazón, y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.”
Inmediatamente me transporté a cuando durante el running necesitamos más energía para avanzar más rápido y tratamos para ello de llenar el pecho al inhalar, como nuestra amiga la rana. Claro, – me dije, nos hinchamos como globos, pero dentro no llega apenas ni una gotita de gasolina.  
La respiración “soberbia” nos hincha el pecho hacia afuera, pura apariencia de grandeza y nos agotamos en seguida. 
La respiración “humilde” presiona el diafragma hacia abajo, llevando el aire hasta el abdomen a la altura de las caderas, nos conecta a la tierra (“humus”) llenándonos de potencia. 
Elige: ¿Hinchar el pecho o bajar el diafragma?
Si eliges ser un WaldenRunner, inhala por la boca llevando el aire por un canal interno hasta la zona de las caderas y desde ahí lo expulsas con una ligera inclinación de la pelvis. 
Visualízate al correr como si fueras una excavadora, colocando mentalmente la pala o el rastrillo a la altura de las caderas.
Inspira llevando el oxígeno con fuerza hasta la pala, entonces avanza con tus caderas como si quisieras arar el suelo. Conecta tierra!!!
Runfulness una nueva forma de correr.
Pilar Amián
Método Walden para el Running

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