Reto número 7:

¿De qué te proteges mientras trotas?

Hemos asumido que para mejorar hay que sufrir, nuestro lema es: “no pain no gain”. Y para ser fieles a nuestros principios, actuamos en consecuencia, transportando al Running el mensaje corporal que lo transmite:
  • Mandíbula apretada.
  • Hombros elevados rozando los lóbulos de las orejas.
  • Escapulas separadas
  • Brazos agarrotados con los puños apretados listos para boxear.
  • Pecho cerrado protegiendo el corazón de cualquier agresión externa.
¿Os identificáis con esto? Si vuestro objetivo es el de sufrir vais por buen camino; pero si vuestro target es “Rendir al Máximo” y disfrutar por el camino me temo que deberíais darle un pequeño giro a vuestra técnica de carrera. Aquella postura pierde energía por todos sus flancos:
  1. Tu subconsciente entiende que te preparas para una batalla y desvía energía a músculos innecesarios:  “Ni te atrevas a acercarte”
  2. Tu sistema hormonal libera cortisol y noradrenalina que acabarán extenuándote.
  3. Tu consciente entiende que vas a sufrir y busca evasiones fuera.
¿Por qué sintonizas tu Running al estado de alerta? Los pinzamientos de cervicales, las migrañas y las mil versiones de dolores de espalda tienen su origen en ese estado. El Método Walden no cree en el sufrimiento, no es eficiente, cree en el Rendimiento y la Economía Energética: Ahorra energía e inviértela en el esfuerzo. REGLAS:
  1. En el Running no hay enemigo: Relax.
  2. Abre el pecho que entre el aire fresco.
  3. Aleja los hombros de las orejas,
  4. Une ligeramente las escápulas
  5. Separa los brazos para que os despejen el camino.
PROYECCION A LA CARRERA:
  • Imagen:
Visualizamos que abrimos las ventanas de nuestra casa, ventilamos y soltamos una bolsa de naranjas de cada brazo. Los hombros se relajan y el pecho se abre.
  • Sensación:
Energía limpia entrando por las ventanas Ligeros de equipaje.