Una historia de amor

Ayer concluimos nuestro primer taller de WaldenRun. 

Llevamos tres años con las sesiones grupales y clases particulares, pero para poder compartir mi historia de amor con todos aquellos que viven fuera de Majadahonda,  Wadlen creó el formato taller. 

Fue precioso ver como los chic@s (Javier, Mariola, Ana, Maritza, María Luisa y Pilar) llegaron escépticos, pero atraídos por la novedad de lo que publicamos en la web y poco a poco se fueron soltando relajando y abriendo los ojos mientras les íbamos paseando por las cinco fases del WaldenRunning.

Terminamos con las visualizaciones, donde proyectamos las favoritas de cada uno de los Trainers.

Thoreau (“Walden, la vida en los bosques) hablaba en su libro de “la disciplina del atleta” como la única capaz de este proceso de transformación.

Yo, Pilar, enamorada del poder de la mente, elegí la proyección de una mitocondria (el horno de las células) reflejada en una manta balanceándose en el mar azul mientras la glucosa entraba en ella, ésta cambiaba su color y estallaba produciendo ATP (energía).
Mi camino:
Un amigo me presentó al Running, cuando llegué de Beirut. Quedamos varias veces y el proceso de transformación que provocó en mi fue tan grande que me enamoré de él.
Encontré mi fábrica de sueños.
A partir de ahí, me sucedieron las tres cosas normales que provoca la pasión:
1º.- Necesitas saber todo del ser amado. Lo que come, como respira, cómo se mueve, qué siente, cuantas veces descansa.
2º.- Todo en la vida te recuerda a él. Estudiaba Mindfulness y pensaba “esto me sirve para mi running”, nutrición “esto fortalece mi running”, meditación “esto exalta mi running”, medicina china “esto recarga mi running”..
3º.- Me convertí, como todos los enamorados, en una pesada. Cuando amas a alguien con toda tu alma, no puedes dejar de hablar de él, toda tu piel transpira su presencia y no lo puedes evitar.
Mi familia y mis amigos, acabaron hartos de mí, así que me prometí no volver a hablar de él en las reuniones.
Decidí vivir mi amor en silencio y  compartirlo sólo con el Monte del Pilar.
Hasta que aparecisteis vosotros y nos permitisteis a Raúl y a mi comunicar nuestra pasión, el WaldenRun. «

Gracias chic@s de nuevo. Vuestro “feedback” es y será siempre muy preciado puesto que el WaldenRun es movimiento, y como tal dinámico, nunca deja de crecer.

Gracias por traer a la tierra los sueños de mi fábrica y por enriquecer Walden con vuestra pasión común.

Seguiremos trabajando día a día para que encontréis los vuestros y aprendáis a hacerlos realidad a través del WaldenRun.

Pilar Amian
Fundadora del
WaldenRunning

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